| Un resultado igual o superior
a 11 es elevado e indica que fumar representa
para usted una fuente de satisfacción
importante, así que debe confiar en sus
esfuerzos para dejarlo. Todo resultado inferior
a 7 es considerado bajo.
Estimulación –
su resultado:
Si su resultado es elevado, forma parte de
los fumadores que encuentran en el tabaco
una fuente de estimulación. Esta forma
de estimulación le ayuda a mantenerse
despierto, a movilizar su energía,
a ir más lejos. Si intenta dejar de
fumar, debe escoger un sustituto sano: andar
a buen ritmo o un poco de ejercicio en los
momentos en los que las ganas de fumar un
cigarrillo sean más fuertes.
Manipulación –
su resultado:
Puede ser satisfactorio manipular un objeto
pero existen numerosas maneras de tener las
manos ocupadas sin encender un cigarrillo.
¿Por qué no jugar con un lápiz,
garabatear o manipular cualquier otro objeto?
Aumento del bienestar
– su resultado:
No es fácil determinar si fuma para
sentirse bien, es decir, por el placer de
fumar o para reducir las sensaciones negativas.
Cerca de dos tercios de los fumadores tienen
resultados elevados o muy elevados en la columna
relajación-placer. La mitad de ellos
se sitúan en la zona alta en la escala
de reducción de las sensaciones negativas.
Reducción de las sensaciones
negativas – su
resultado:
Muchos fumadores recurren al tabaco en situaciones
de estrés o de malestar; actúa
entonces como una especie de tranquilizante.
Pero no constituye una verdadera ayuda para
el fumador empedernido que intenta paliar
sus graves problemas personales. Éste,
cuando decide dejar de fumar, encuentra bastante
poca dificultad para hacerlo, pero puede recaer
en un periodo de crisis. El ejercicio físico
o una actividad social pueden servir de distracción
eficaz incluso en periodos de tensión.
Dependencia psicológica
– su resultado:
Los fumadores que tienen un resultado elevado
de dependencia psicológica son los
que más difícil lo tienen para
dejar de fumar. Para ellos el deseo del siguiente
cigarrillo empieza en el momento en el que
apagan el anterior. El método para
dejarlo de forma progresiva es, pues, ineficaz.
Costumbre –
su resultado:
Los fumadores pertenecientes a esta categoría
ya no sienten un gran placer al fumar. Se
contentan con encender un cigarrillo a intervalos
regulares, incluso sin ser conscientes de
ello. Les puede resultar fácil dejarlo
y no volver a fumar si consiguen vencer la
costumbre gestual. La reducción progresiva
puede ser un método eficaz si las circunstancias
en las que se fuma se modifican. Así
el fumador toma conciencia de cada cigarrillo
encendido. Debe preguntarse: «¿Tengo
verdadera necesidad de fumarme este cigarrillo?».
Se sorprenderá del número de
cigarrillos no deseados. |